Francisco Titu Yupanqui

Francisco Titu Yupanqui nació en Copacabana presumiblemente entre los años 1540 y 1550. Descendiente del Inca Huayna Capac, se le conoce principalmente por ser el escultor de la imagen de la Virgen de Copacabana y por los grandes contratiempos que padeció en la su hechura de esta imagen que aún se venera en un gran santuario en la ribera boliviana del lago Titicaca.

Murió en 1608, un año después de haber ingresado como hermano de la Orden de San Agustín. Los datos biográficos que de él dejó fray Antonio de la Calancha, y principalmente, el relato de los hechos y padecimientos sufridos en la realización de esta imagen escrito por el mismo Francisco, nos traspasan su personalidad.

Francisco venía de una familia real del Inca convertida al cristianismo. Siendo el menor de cuatro hermanos, desde pequeño manejó el idioma castellano.
Según una investigación del historiador Edgar Valda, se le describe como a un muchachón extraño y arisco. Sus grandes ojos negros, almendrados, de pestañas rectas, se empequeñecían más bien para adquirir grandeza penetrante. No era alto ni delgado; en su rostro, los redondos pómulos tostados, la delgada y curva nariz y el bozo ralo, acentuaban su noble ascendencia incaica. De su juventud poco se sabe.

Su pueblo vivía un periodo de mala cosecha y fenómenos naturales adversos, lo que llevó a los habitantes de Copacabana a pensar en fundar alguna cofradía en honor a algún patrono para que intercediera y mejoraran las condiciones. El pueblo se dividía en dos grupos: los anansayas y los urinsayas, rivalidad que permaneció en la disyuntiva de elegir el nombre del patrono.